Tlaxcala y sus borregos

Friday, June 02, 2006

UNA MÁS DE BORREGOS

Siguiendo con esto de los borregos, este artículo parece muy interesante.

La ovinocultura en el contexto nacional

Con sus aproximadamente seis millones de cabezas en existencia, los ovinos constituyen entre las especies domésticas la de menor cantidad en el país. No obstante la buena demanda de sus productos, en particular de la carne, la cual su consumo se viene incrementando en los últimos años, de tal manera que actual mente rebasa las 90 mil toneladas, de las cuales 42 mil son producidas en el país y el resto importadas, haciendo que el consumo se ubique alrededor de los 800 g/hab/año. En cuanto a la lana sigue siendo el segundo producto ovino en importancia con un consumo alrededor de las 9 mil toneladas de las cuales cerca de 4 mil son producidas en el país, sin embargo, debido a su mala calidad y su poca producción obliga igual que para la carne a importarla para llenar los requisitos de la industria textil, la diferencia con la carne s que las cifras de producción e importación se han mantenido estables durante muchos años son los cortes o el cordero lechal. (SAGARPA 2003).

El centro del país sigue siendo el del centro sobresaliendo los de principal productor y consumidor de carne ovina en forma de barbacoa o mixiote, platillo característico de los fines de semana, aunque han aparecido, si bien en forma incipiente, nuevas formas de consumo como son los cortes o el cordero lechal.

En población destacan los estados del centro sobresaliendo los de México e Hidalgo, los cuales según las estadísticas están colocados a la cabeza en producción de carne, seguidos muy de cerca por otros estados también del centro como es el caso de Veracruz. Sin embargo han hecho su aparición otros esta dos como Tamaulipas o Jalisco que van ganando importancia en la producción. La lana nacional generalmente se destina a artesanía o usos industriales y recientemente ha hecho su aparición la leche que se comercializa en quesos, forma en que va ganando terreno.
  • Las formas de producción ovina si bien son muy variadas en el país, destacan tres:
    Las empresariales generalmente con rebaños estabulados (de reciente aparición), con grandes inversiones y búsqueda de altas eficiencias productivas.
  • La llamada ganadería social o tradicional, caracterizada por productores con rebaños y predios pequeños, cuyo objetivo es el ahorro o autoconsumo, carentes de tecnología y por lo mismo con niveles muy pobres de producción.
  • La tercera forma corresponde a la combinación de sistemas, en el que destaca el pastoreo con la estabulación parcial o total en los animales de engorda o la combinación de actividades agrícolas con pecuarias, entre las que destacan los sistemas agrosilvopastoriles en que se combinan árboles frutales o de maderas preciosas o forrajeros con el pastoreo de los ovinos.
La problemática que aqueja a la ovinocultura es compleja, cuesta trabajo entender por qué si hay buen precio para todo lo derivado del ovino, hay demanda insatisfecha, mercados potenciales, es una actividad noble, generadora de empleos, etcétera, por qué cuesta tanto su crecimiento y expansión. Se puede señalar que entre otros problemas que aquejan a la ovinocultura nacional desde hace muchos años, se destaca la pobre eficiencia productiva de los rebaños, un somero análisis de las cifras, muestra que si la población está en los 6.4 millones de animales y se sacrifican 2.1 indicaría que sólo se sacrifica el 32.8 por ciento de la población, cuando en otros países rebasan el 50 por ciento. Viéndolo de otra forma sería, suponiendo que la mitad de los animales de los estados de México o Hidalgo fueran ovejas de cría, cada una estaría produciendo solo unos 10 a 14 Kg. de carne al año, esto en términos prácticos no es ni un cordero. A manera de ejemplo, se puede citar el que la estructura de los rebaños está compuesta en general por un 50 a 60 por ciento de ovejas de cría, a esto hay que agregar las bajas tasas de producción de corderos por problemas de fertilidad, baja prolificidad, alta mortalidad y bajas tasas de crecimiento, por diversas razones.

No obstante la buena demanda y precio de la carne en canal o como producto procesado en barbacoa por casi 50 años, que si bien ha motivado en los últimos años inversiones importantes en el sector, aun hoy el rezago de la ovinocultura es muy grande. Las razones son muy diversas, y pueden aglutinarse en dos: las de orden estructural como son:

El poseer un inventario reducido de acuerdo a las posibilidades del país; la actividad durante muchos años se ha restringido al centro: la mayoría de los tenedores de ovinos son pequeños productores, marginados, sin tierra o muy escasa, sin ser sujetos de crédito, que ven al ovino como una forma de ahorro o auto consumo y no como una alternativa productiva; el consumo de la carne se ha restringido a la barbacoa o el mixiote como platillo de fin de semana.

La segunda gran razón en buena medida tiene que ver con políticas estatales erróneas, elaboradas al vapor y sin seguimiento o apoyo técnico. El ejemplo más claro lo constituye el Estado de México que se ha caracterizado por ser el de mayor población ovina en el país, pero también de los más ineficientes, mientras que otros estados muestran un mayor dinamismo en su crecimiento, producción y mejoramiento de sus sistemas de producción, casos de Hidalgo y Veracruz, que han implementado en los últimos años algunas políticas de fomento con cierto éxito.

Siguiendo la misma suposición de que la mitad de la población sean ovejas de cría Hidalgo estaría produciendo casi 14 kg por oveja y Veracruz 23 kg, contra los 10 del Estado de México, las políticas erróneas de este último realizadas a lo largo de los últimos 30 años han hecho que el avance sea muy magro, y sin impacto, a pesar de que es quizá el estado que más programas de fomento ha canalizado en este tiempo. Por sólo mencionar algunos, están la creación del Centro ovino de Chapa de Mota en los años 70; el proyecto de ganado Lincoln para lana, los programas de repoblación ovina y de las paramunicipales en los años 80 y el de ganado mejor, el de repoblación de finales de la década pasada y que ha continuado hasta la fecha, baste señalar que en este año se siguen importan do miles de ovejas y que habría que cuestionarse por que si estos proyectos han fracasado dado que no han tenido ningún impacto, se siguen promoviendo, lo cual habla de incapacidad o corrupción. En síntesis la pregunta obligada, es que han hecho o que hicieron todos estos proyectos y programas en beneficio de la ovinocultura, desgraciadamente es muy simple, “nada”. Lo único que es claro es que se han formulado programas sin bases sólidas ni aceptación de los productores, sin continuidad, sin seguimiento, con tintes electoreros y con un enorme dispendio de recursos económicos a lo largo de todos estos años.

Las perspectivas actuales si bien deberían ser optimistas, aun son inciertas por lo paradójico de la situación.

http://www.borrego.com.mx/archivo/n32/f32produc.php

2 Comments:

  • Está muy padre el artículo, ya inscritos en la revista tiene uno acceso a mucha información sobre razas, sistemas, criadores, entre muchas otras cosas sobre los ovinos, después de haberla consultado considero que es una buena fuente de consulta :)

    By Blogger Kaiare, at 8:54 PM  

  • Buena información general, ahora solamente falta que incluyas la información de los municipios que visitaremos.

    By Blogger Hilda Castro, at 10:26 PM  

Post a Comment

<< Home